El demonio creador.

El demonio creador.
Supongamos un demonio creador. A él le podríamos gritar, mostrándole su creación: —¿Cómo te atreviste a interrumpir el reposo sagrado de la nada para hacer surgir una masa tal de desgracias y angustias?

domingo, 27 de febrero de 2011

Empezo a aniquilarme.. destruirme

Bien he de contar lo que sentí cuando le dejó de importar. Yo era una persona sumamente bella, digo era, porque han de darse cuenta que lo que respespecta a mi rostro ya no se le puede llamar belleza, es algo desconocido pero eróticamente perfecto, no sé cómo describir tanta belleza juro que las palabras me faltan ni siquiera logro encontrar una palabra que se acople a esta hermosura mía; he de marcar este punto, porque de ahí vino lo impresindible la razón por la que ahora estoy aquí, viendo por una ventana que no mira nada, nada ni la luz del día, sólo los rayos de La Luna prisionera que me mira y llora. Me susurra, me grita, me exige, yo no sé. Perdí la noción del tiempo, de la distancia, de mí. Mi cuerpo es más que eso, es inefable. Senos perfectamente detallados pareciera que el propio Zeus en momentos de ocio quiso plasmar la belleza y sabiduría de sus tenues hijas. Tal vez ese fue mi castigo, mi sangre pura y de exquisita desendencia fueron las causas de tal sufrimiento, de tal fracaso o de tal triunfo, mi triunfo que lógicamente me trajo sufrimiento pero más que nada placer. He ahí una pequeña pauta para explicar el porque de lo placentero que esto me resulta: Lo que acontece cada Luna llena; existía antes en mi vida un hombre tan hermoso como valiente, si no es que temerarío. ¡Ah ni con alegorías de la propía Eurínome! Les haría entender lo hermoso de su ser. Ojos tan brillantes como líquidos, que me derretían cuando filosofábamos bajo el poder cegador de sueños verdes con humo del más sofisticado y figuras extrañas pero llenas de elegancia, bajo el poder hipnótico de la luz de La Luna, extasiada de placer al ver dos almas amándose con tanto ferbor, como él y yo. Me quedaré corta al intentar describir lo extraordinario de su perfecto cuerpo; Él tenía hombros tan marcados por la experiencia que carga sobre él, luchas súblimes vivió para estar a mi lado de nuevo tan sólo una noche más, en la que nuestro amor se demostraría con el acto más bello, el único que dos personas tan brillantes y llenas de sabiduría sabrían complacer a la exigente Luna. Ella vive de amores tan fuertes como el de él y el mío. Ahí estaba yo demostrando todo mi amor, el peso de mi cuerpo sobre él, sus ojos extasiados me miraban con lujuría y el peso de su cuerpo de pronto cayó sobre el mío, muerta de placer ¿Cómo dejar que nuestro amor terminara por culpa de seres incapaces de tolerar nuestro amor?, fue ahí cuando el peso de su cuerpo dejó de mostrarme afecto ¿Qué pasó? No lo sé, su corazón dejó de latir y mi alma temiendo lo que acontecía no quiso mirar por un largo tiempo lo que yacía arriba de mí. ¡Rompí en llanto! ¿Cómo mi amor verdadero pudo dejarme aquí? ¡Sola! En este lugar del cual nunca se mira nada. ¡Ah! Fatal experiencia. ¡Mi único amor dejó de existir! Y no sé por cuál motivo, y es esa la estúpida razón por la cual yo no he muerto, pero he de dejar claro que no será por mucho tiempo, nacimos para estar juntos y juntos hemos de morir; amor mío espera por mí allá en el otro mundo y juro que nuestro amor seguirá complaciendo a la Luna.

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