El demonio creador.

El demonio creador.
Supongamos un demonio creador. A él le podríamos gritar, mostrándole su creación: —¿Cómo te atreviste a interrumpir el reposo sagrado de la nada para hacer surgir una masa tal de desgracias y angustias?

domingo, 30 de enero de 2011

Un vacío...

Decepción, angustia, desesperación, en contra, a favor, cerca, lejos, pronto, tarde, mañana, noche, falso, verdadero... Pero vacío... seco, sin vida...

Cayendo en un largo camino, estrecho o amplio, no sé.. No siento, no miro, no escucho, no toco, no respiro, no hablo, no inhalo, no toco... Los segundos pasan corriendo y los minutos pasan lentos.. no sé, no me explico.. yo nunca sé nada... me reprimo éso.

¿Qué es lo qué veo? No lo sé. Y me reprimo éso.

Me reprimo éso.. Me reprimo.. Me reprimo. Me caigo, me levanté, me caí, me quede, me tire, me arrastre, me morí, reviví... Me reprimo éso.

Escucha! Lee! Siente! ¿Lo sientes? Verdad que es inmenso y ¿placentero? Orgásmico diría yo. Ahora leélo de nuevo, Rápido, Profundo, preciso. Ahógate en él. Sumérgete en él, Los minutos lentos y los segundos corren, vuelan, me ultrajan la mente...

Rápidos... Rápidos como el viento firme acaricia golpeando tus mejillas... Rápido...




Rápido... Rápido, así como el aire deja de pasar a tus pulmones... Así tienes que hacerlo.

Temporada de suicidio

Cuando una canción te hace sentir esa adrenalina profunda en tu estómago hundido... Sé que es temporada de suicido... Cuando la voz del tipo con sangre salpicádote la cara... cuando la voz del tipo te hace ver lo orgásmico de tu ser, cuando la voz de ése te hace sentir lleno de placer.. la sangre cae en mí, mi victoria, los cadáveres se arrastran ante mí, mientras ese tipo cruel, me susurra, me hinoptiza, me mata, me ultraja.

¡Dios! Ves las lagrimas correr de mi ojos profundos llenos de meláncolia y misterio, me Ultrajan! Y no te das cuenta! Miserable! Los cadáveres desgarran mis prendas, como la nieve, como la espuma del mar, como el escarlata de mis venas, como el escarlata de tus corneas!... Me tragué tus ojos, esos los que me encantaba, los que me decían la verdad, los que casi líquidos derretían mi ser, los que así líquidos, derretían mi piel... Los tengo muy bien guardados aquí, dentro de mí, aquí, en mí.

Tus ojos hermosísimos, como la noche, hermosos, como un huitre, hermosos, negros, profundos, líquidos, de tinta! Se tornarón escarlata, justo cuando volteé y te ví con ésa. Oh! No pienses mal de mí, eras mi amor único y sincero, ahora estas seguro, no temas, Yo te amo! Te amo como el Diablo ama las almas perdidas, Te amo como Dios ama a sus buenos corderos, Te amo como las brujas aman a los bebés llenos de sangre y pureza, te amo como los vampiros aman a las prostitutas, te amo, te amo con el placer troílico de aquel ser promiscuo... Ahora tus bellos ojos estan aquí, dentro de mí, seguros... Si aquellos animales prepósteros terminarían con el brillo obscuro de tus bellas perlas, ¿Por qué no he de terminar mejor yo, con ellos? Mejor Yo.

Con nuestro amor profundo e infinito.




Temporada de suicidio... Continúa...

sábado, 15 de enero de 2011

Me atormenta.. Me aniquila...

Aquí, postrada sobre una ventana que no mira nada... Pensando.. Mis ojos fuera de sus órbitas... Recuerdan aquel momento... No sé que pensar, mi corazón ya no se mueve, ya no sufre, ya no siente, ya no existe. Me imagino que mi tormentosa vida merecía algo así, algo peor, algo más que sólo dejar de existir. Tal vez. Quizá. Ya no recuerdo como era mi vida antes de ti. Ya no se como es mi vida ahora sin ti. Sé que mis palabras pueden sonar dulces. Tú sabes que no es así. Corazón deja de latir y sumbarme en el oído, no te escucho, no sé, hace tiempo que perdí la percepción de las cosas. No sé diferenciar entre una copa de vino o una copa de sangre. Tú sangre.

No sé que significa ahora la palabra "Mi vida" La perdí, cuando te decía a ti, un dulce "Mi vida", ahora que estas intacto, no te mueves, no sé que te paso, no lo sé, no respiras, ¿estás jugando?. No lo sé.

Ahí postrada sobre la ventana que no mira nada, las ventanas se mueven, no lo sé, las puertas se azotan, no lo sé, las lámparas se caen, no lo sé. Volteé ví tu cuerpo, intacto, caí en mi error o en mi victoria. No lo sé. Con una lujuria incandescente una sonrisa invadió mi ser, sentí el dolor y el placer, recordé, segui mirando a través de esa ventana que no mira nada.

Te invoque, moviste el brazo, corazón, no pense que resistieras tanto. O ¿es tu alma la que quiere salir de tu cuerpo para cobrar venganza? No lo creo. Moriste de placer. ¿Qué venganza podrías arremetir contra mí? Moriste de placer. Oiste los cantos súblimes de los propios demonios, oiste la voz dulce y angélical, irónica, de los propios cadáveres antes del tuyo. Mil trompetas, mil arcos, mil tambores danzaban alredeor de tu acto y el mío. Ahí postrados con su inefable escopofilia. Dejaste de respirar, lo logre, ¡No!, aún estás vivo. Permite que te diga antes de que todo acabe. ¿cómo es esto? No hay de qué preocuparse. ¡Mi vida! Sólo estamos danzando mientras observas, como saboreo tu deliciosa piel, la sangre brota de ti, estoy empezando el festín, me dejaste exahusta. Me recobro con tu sangre. Oh! ¿Por qué gritas corazón? ¿Te duele? Juraba que te morias de placer. Ja Ja Ja, ¿Literal? ¿No te gusta? Yo haré que te guste. ¡Mustia! Disculpa, creí haber oído un ¡Mustia! No me recates corazón, así te guste, así me quisiste, así me amaste, así te obsesionaste. ¿Qué? ¡Te amo! No me dejes morir, ¿Por qué me matas? Te amo! ¡Hazme sufrir! Es eso lo que todos dicen, y tú lloras ante mis ojos, ¡Que descaro! Mejor dame el último de tus respiros, él último de tus orgasmos, el último de tus lamentos.

Me atormenta, me aniquila, me saca las tripas, remueve mis hígados, me degolla, me susurra... Dejame respirar... El humo de mi tabaco dibuja en mi cara, el último de tus placeres y uno más de los míos.

sábado, 8 de enero de 2011

Suspiro Intacto

Siento y no siento

Un suspiro lleno de miedo o de felicidad

¿Qué prefiero?

Uno de felicidad, tal vez,

Pero sigo teniendo miedo

Miedo de perder

Miedo de ganar ¡Quiero ganar!

No te quiero perder

¿Un error? No, muchos.

Merezco otra oportunidad, tal vez.

Tengo miedo. Y seguiré teniéndolo.

Quiero felicidad

La siento cuando te veo

La siento cuando te recuerdo

Y mi suspiro, intacto, tranquilo,

vuelve a sentir paz.

Quiero y te quiero, sólo a ti.

A nadie más

Sigo supirando... Profundo. Ahí estás,

En mi mente, turbia, ingenua, sagaz,

Pero ahí estas.

Y no te irás, en un largo tiempo. Te quiero

aquí, junto a mí, Suspirando los dos. Intacto.

Mirando la Luna, ésa la que me regalaste.