Nótese que escribo porque tengo una rabia incontenible que si ahora mismo hubiera un cuchillo ya me hubiése arañado mi existencia y mis hígados hubiera yo hervido.
Nótese que escribo porque la poesía acelera mis sentidos, porque traigo tanta rabia que ahora mis propias manos estrangularían mis latidos.
Escribir me consuela, pues en ella yo hundo mis penas, mis recuerdos, mis tristes momentos, mi triste vida. ¡Ay de mí! Juro que ya no sé qué hacer, se supone que me dije que lucharía por defender mis ideas. Pero carajo ya no puedo. ¿Cómo poder si ya no hay motivos suficientes?
Si mi propio ser me h a abandonado, si mi propia fuerza ha huído, cómo luchar si mis manos ya no dejan de pelear, si ya no dejan estar en paz con los demás. Si sólo araña y se lástima a sí misma, a su propio ser, a su propio cuerpo. ¿Cómo estar en sintonía conmigo si mis propias manos estan en conflicto conmigo? Arañan mis mejillas y arrancan mis cabellos, golpean mis piernas y estrangulan mis pechos.
¿Cómo lograr salir de este trance si mis manos han herido lo que queda de mí?
Cómo hacerle si ya no tengo ganas de seguir, y tan sólo un tabaco con su olor tan culminante, extasia a mis pobre neuronas que más nerviosas ya no hayan su destino.
Pobres de ellas ya no saben qué pensar, no saben a dónde guiarme, porque cualquiera que sea mi desición jode mi puta existencia. Estan hartas de mí y mis alegorías chafas que ya mejor quieren de verde pintarce. ¡Quieren elevarse!
No hay comentarios:
Publicar un comentario