El demonio creador.

El demonio creador.
Supongamos un demonio creador. A él le podríamos gritar, mostrándole su creación: —¿Cómo te atreviste a interrumpir el reposo sagrado de la nada para hacer surgir una masa tal de desgracias y angustias?

viernes, 18 de noviembre de 2011

Provócame

Para un amor "prohibido".

Verte a lo lejos provoca que mi corazón pare;
porque aunque no formes parte de mi vida ya paralizas mi existencia
y me falta el aire al verte,
sonreírme al instante en el que de tu voz salen
palabras que se dirigen a mí,
que aunque sean pasajeras sin significado alguno
ya parece que me cantas tan sutilmente mientras
tu mirar me recita poemas y tu esencia te abandona
para tocar la mía y contarme cosas bellas,
ultrajarme tan inocentemente que parece no arrepentirse.

Que tan penoso tu tacto me aferra a no dejarte;
que tan penosa tu mirada me induce a querer
no dejarte aunque no te tenga aún.
¡Ah! Provócame más que de verdad quiero sentirte estéticamente,
aunque el mundo me condene por pecar de amante,
por pecar de admirarte y aunque yo a otro ame.

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